Se llaman doulas, y surgieron para recuperar, bajo nueva forma, algo que las mujeres perdimos por el camino: la evidencia de necesitar ser acompañadas y cuidadas por otras mujeres durante el parto y el posparto.
Prestan disponibilidad, escucha, contención amorosa y cuidados a cada mujer concreta, en su realidad y con su bebé en brazos.